Sabes abuelo mío, quizá no compartía 24/7 contigo pero siempre supe y sé aún que me quieres , me aprecias.
Al tener más contacto contigo fue en el 2014 cuando te caiste en la calle y te hospitalizaron, conocí dos primas de segundo grado en la universidad, me contaron tu estado de salud y fui a verte sin saber cómo llegar , te ví, desde entonces tú vida cambio radicalmente.
Un pueblito te acojio, te cuidaron, te trataron bien y me acuerdo que siempre que íbamos a verte preguntabas por mí, por mamá y papá, poco te acordabas de mi hermano y a mí que me gustaba despedirme con un caluroso abrazo te decía que volvía y así trataba de hacer con mamá.
Gracias abue, gracias por haberme dado la mejor mamá del mundo aunque no crecieran junto a ella, gracias por hacerme reír con esas ocurrencias que decías en ocasiones, gracias por preguntar por mí, sé que tú amor y cariño fue sincero.
Hoy, hoy me dejaste sin aliento, con los ojos vueltos mar de lágrimas al recordar que hoy no me pude despedir de ti cómo usualmente lo hacía, con un caluroso abrazo, tu edad, tus dolencias soy consciente de ello. Te quiero abuelito mío, perdona quizá si no te aproveche más tiempo pero la distancia estuvo en medio.
Siempre te recordaré y como te dije gracias por darme a mi mamá guerrera de mil batallas.
Para: Guillermo Alejando Chauta Garzón
De su nieta que siempre recordó. Hoy , tendré que sacar fuerzas para prepararme para tu despedida y darle fuerzas a mamá. Gracias por haber existido en este plano terrenal, quisiera y desearía que comas , que tus dolencias no te hagan sufrir más.